La construcción en seco cambia la lógica de la obra: en lugar de fabricar el muro en el sitio con agua, mortero y tiempos de secado, se montan piezas industrializadas que llegan terminadas. El resultado es una obra más rápida, más limpia y mucho más precisa, porque el margen de error de un perfil laminado es milimétrico y el de un tabique de ladrillo, no.
En Grupo Construcciones Alicante trabajamos los sistemas de obra seca en Alicante y provincia: tabiquería y trasdosados de placa, estructura ligera de acero galvanizado (steel framing), entreplantas, cerramientos y fachadas ventiladas. Es la solución natural cuando hay que reformar sin destrozar la vivienda, cuando el plazo aprieta o cuando el forjado no admite el peso de la obra tradicional.
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La primera ventaja es el peso. Un tabique seco pesa una fracción de lo que pesa uno de ladrillo, y eso es determinante cuando se quiere dividir una planta en un edificio antiguo, montar un altillo en un local o levantar una ampliación sobre un forjado que no fue calculado para más carga. Muchos proyectos que serían inviables en obra tradicional se resuelven así.
La segunda es el plazo y la limpieza: no hay tiempos de fraguado, no se moja la obra y apenas hay escombro, así que se puede trabajar en una vivienda habitada o en un local sin cerrar por completo. Y la tercera, muchas veces la más valiosa: dentro del tabique caben el aislamiento y todas las instalaciones, así que no hay que abrir rozas ni renunciar a aislar por falta de espacio.
Los sistemas industrializados exigen precisión desde el replanteo. Este es el proceso:
Estudiamos qué hay que resolver y con qué exigencias: aislamiento acústico entre viviendas, resistencia al fuego, cargas que se van a colgar o zonas húmedas. De ahí salen el sistema y el tipo de placa.
Presupuesto cerrado con el sistema elegido, el espesor y el número de placas por cara, el aislamiento interior y los refuerzos previstos. Dos tabiques con el mismo aspecto pueden costar muy distinto.
Replanteamos sobre el suelo la posición exacta de cada tabique y comprobamos alturas, para que todo quede a plomo y a escuadra desde el arranque.
Montamos la perfilería con banda acústica en el perímetro, colocamos aislamiento e instalaciones por el interior y atornillamos las placas al montante, respetando el despiece.
Tratamos juntas con cinta y pasta, comprobamos planeidad con regla y luz rasante y verificamos que los refuerzos coinciden con los puntos donde se colgará peso.
Entregamos las superficies listas para pintar, con las esquinas protegidas y los registros colocados, y te dejamos indicado dónde están los refuerzos.
Tabiquería y trasdosados. El uso más extendido: dividir espacios y forrar muros existentes. El trasdosado permite meter aislamiento térmico y acústico contra una medianera fría o ruidosa, y de paso corregir un muro alabeado, algo muy útil en vivienda antigua.
Steel framing. Estructura ligera de perfiles de acero galvanizado para entreplantas, ampliaciones y edificaciones completas de baja altura. Se calcula como cualquier estructura, se monta en obra en poco tiempo y su peso propio es muy reducido, lo que la hace idónea para crecer sobre lo construido.
Cerramientos exteriores. Con placa de cemento y aislamiento continuo por el exterior, resuelven fachadas de bajo peso con muy buen comportamiento térmico. Combinados con fachada ventilada, mejoran mucho el confort en verano, que aquí es el problema real.
Protección al fuego y acústica. Los sistemas de obra seca alcanzan resistencias al fuego y aislamientos acústicos certificados por ensayo, eligiendo el tipo de placa, el espesor y la lana interior. Es la vía habitual para sectorizar un local o cumplir exigencias entre viviendas.
El prejuicio de siempre es que un tabique seco es frágil. La realidad depende de cómo se ejecute: con doble placa y montante adecuado, un tabique aguanta perfectamente muebles altos, televisores y sanitarios suspendidos, siempre que los anclajes se hayan previsto en el montaje. Ahí está la clave, y es lo que distingue un trabajo bien hecho: colocar refuerzos de madera o chapa dentro del tabique en las zonas donde después se colgará peso.
En aislamiento acústico, un tabique seco bien ejecutado rinde igual o mejor que uno de ladrillo del mismo espesor, porque el sistema masa-muelle-masa funciona muy bien contra el ruido aéreo. Lo que estropea el resultado son los puentes acústicos: cajas de mecanismos enfrentadas, huecos sin sellar en el perímetro o una banda elástica que no se colocó. Detalles baratos que marcan la diferencia entre oír o no oír al vecino.
Dónde no lo recomendamos: en zonas de golpes constantes o en muros que deban soportar carga estructural sin cálculo previo. Para todo lo demás, en reforma de interior, hoy es casi siempre la mejor opción.
Trabajos de obra seca que hacemos habitualmente en Alicante y provincia:
Sí, si se prevé. Un mueble de cocina cargado o un televisor grande necesitan un refuerzo dentro del tabique, que se coloca durante el montaje en la zona prevista. Para cargas ligeras bastan los anclajes específicos para placa, que reparten el esfuerzo. Lo importante es decirnos antes qué vas a colgar y dónde: hacerlo en el montaje no cuesta prácticamente nada, resolverlo después obliga a abrir la placa.
No, si el sistema está bien elegido y bien ejecutado. Un tabique con doble placa por cara y lana mineral en el interior aísla del ruido aéreo tan bien o mejor que un tabique cerámico de espesor equivalente. Los fallos vienen de detalles: mecanismos enfrentados a ambos lados, encuentros sin sellar o falta de banda elástica en suelo y techo. Cuando el objetivo es el aislamiento entre viviendas, elegimos el sistema con ensayo acústico que corresponda.
Sí, con placa hidrófuga o, mejor aún, con placa de cemento en las zonas de contacto directo con agua, como el interior de una ducha. Sobre ese soporte se impermeabiliza y se alicata con normalidad. Lo que no vale es usar placa estándar en un baño y confiar en que el azulejo lo aguante todo; ahí es donde aparecen los problemas años después.
Bastante menos. Una división que en ladrillo supone levantar, esperar a que fragüe, enfoscar, esperar de nuevo y guarnecer, en seco se monta y queda lista para pintar en cuestión de días. En una vivienda completa, la diferencia puede ser de dos o tres semanas de plazo total, además del ahorro en escombro y en limpieza.
Sí, y es una de sus mejores aplicaciones: crecer una planta sobre lo existente o añadir un cuerpo sin sobrecargar la estructura actual. Necesita cálculo estructural y licencia igual que cualquier ampliación, y hay que verificar que la estructura existente admite la carga añadida, que aun siendo ligera, existe. Con esa comprobación hecha, el montaje es rápido y muy limpio.
Van por dentro del tabique, por los agujeros que traen los propios montantes, sin abrir una sola roza. Eso ahorra tiempo y escombro, y facilita mucho cualquier modificación futura. Conviene dejar registros donde haya elementos que puedan necesitar mantenimiento, como llaves de corte o válvulas, y anotar por dónde pasa cada cosa antes de cerrar las placas.