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Aislamientos en Alicante · Térmico y Acústico Profesional

Aislamientos

El aislamiento es la única mejora de una vivienda que trabaja las veinticuatro horas del día sin consumir nada y sin que haya que acordarse de encenderla. También es la más invisible: cuando está bien puesto, nadie lo ve; cuando falta, se nota en cada recibo y en la habitación que no hay manera de refrescar en agosto.

En Grupo Construcciones Alicante ejecutamos aislamientos térmicos y acústicos en viviendas, locales y edificios de Alicante y provincia. Trabajamos por el exterior, por el interior o por relleno de cámara, según lo que permita cada caso, y elegimos el material por su comportamiento real en cada punto, no por lo que sea más rápido de colocar.

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¿Qué Trabajos de Aislamiento Hacemos?

Nuestros trabajos de aislamiento incluyen:
  • Aislamiento térmico por el exterior de fachadas (SATE)
  • Trasdosados aislantes por el interior
  • Relleno de cámara de aire por insuflado
  • Aislamiento de cubiertas planas e inclinadas
  • Aislamiento bajo cubierta y en falsos techos
  • Poliuretano proyectado en cubiertas y medianeras
  • Lana mineral en tabiques y trasdosados
  • Aislamiento acústico entre viviendas y locales
  • Tratamiento de ruido de impacto en suelos
  • Aislamiento de cajas de persiana y puentes térmicos
  • Aislamiento de naves y cubiertas industriales
  • Tratamiento de condensaciones y puentes térmicos

VENTAJAS DE NUESTRO SERVICIO

El efecto que más se agradece aquí es el del verano. Una vivienda aislada tarda muchísimo más en calentarse y mantiene el fresco por la noche, así que el aire acondicionado se enciende menos y cuando se enciende llega antes a temperatura. En pisos de última planta la diferencia es tan grande que cambia el uso que se hace de las habitaciones.

El aislamiento acústico es la otra mitad, y a menudo la que más calidad de vida aporta. Muchas de las quejas de convivencia entre viviendas no se resuelven hablando con el vecino: se resuelven con un trasdosado bien hecho en la medianera o con un tratamiento del suelo si el problema son las pisadas. Y hay un beneficio añadido que se olvida: aislar bien elimina las superficies frías donde se forman las condensaciones y, con ellas, el moho.

Cómo Trabajamos

Aislar bien empieza por saber por dónde se pierde la energía. Este es el proceso:

01
Contacto y visita

Identificamos por dónde entra el calor o el ruido: fachada, cubierta, ventanas, cajas de persiana o medianera. Aislar el punto equivocado es gastar dinero sin notar la mejora.

02
Presupuesto cerrado

Presupuesto cerrado con el sistema, el material y el espesor, que es el dato que de verdad determina el resultado y el que muchos presupuestos omiten.

03
Planificación

Preparamos el soporte y resolvemos primero cualquier humedad activa: aislar sobre un muro húmedo encierra el problema dentro y lo agrava.

04
Ejecución

Colocamos el aislante cuidando la continuidad, sin juntas abiertas ni zonas sin cubrir, y tratando específicamente los encuentros, que es donde se pierde lo que el resto ahorra.

05
Control de calidad

Comprobamos la continuidad antes de cerrar y, en trabajos acústicos, verificamos que no queden puentes por cajas de mecanismos o encuentros sin sellar.

06
Entrega y garantía

Cerramos y acabamos la superficie, y te entregamos la ficha de los materiales instalados con sus espesores y prestaciones, que necesitarás para el certificado energético o para una ayuda.

TIPOS Y SOLUCIONES

Por el exterior (SATE). Es el sistema más eficaz: envuelve el edificio por fuera, elimina los puentes térmicos de frentes de forjado y pilares y no resta superficie interior. Además protege la fachada. Su inconveniente es que afecta al aspecto exterior y, en comunidad, requiere acuerdo de la junta y andamio.

Por el interior. Cuando el exterior no es viable, se trasdosa por dentro con lana mineral y placa. Es rápido, se puede hacer estancia por estancia y no necesita permiso de nadie, aunque se pierden unos centímetros y no resuelve del todo los puentes térmicos de los encuentros.

Insuflado en cámara. Si el muro tiene cámara de aire, se rellena desde el exterior o el interior con lana mineral o celulosa a través de pequeñas perforaciones que después se sellan. Es la intervención menos invasiva y la más económica, se hace en un día y no obliga a vaciar la casa. Antes conviene comprobar con endoscopio que la cámara existe y está limpia.

Cubierta. Es por donde más carga térmica entra en verano en la última planta. Se puede aislar por encima (cubierta invertida, con el aislante protegiendo la impermeabilización) o por debajo, en el falso techo, que es más barato pero deja el forjado acumulando calor.

¿Por Qué Elegirnos?

Cada material tiene su sitio. La lana mineral es la referencia cuando hay que resolver térmico y acústico a la vez, porque su estructura fibrosa absorbe el sonido; es la que usamos en trasdosados y tabiques. El EPS y el XPS aíslan muy bien del calor pero no del ruido: el XPS, además, no se ve afectado por la humedad, así que es el adecuado bajo solera o en cubierta invertida. El poliuretano proyectado ofrece el mejor rendimiento por centímetro y se adapta a superficies irregulares, muy útil en cubiertas inclinadas y medianeras vistas.

Sobre el espesor: es lo que determina el resultado, y sin embargo es lo primero que se recorta para ajustar un presupuesto. Pasar de cuatro a ocho centímetros supone muy poco dinero en el conjunto de la obra y cambia por completo el comportamiento. Si vas a hacerlo una vez en la vida, hazlo con espesor suficiente.

Y una advertencia importante: aislar no es lo mismo que ventilar. Una vivienda muy bien aislada y sin ventilación acumula humedad interior y aparecen condensaciones en los puntos más fríos. Por eso, cuando se aísla y se cambia la carpintería a la vez, conviene prever ventilación, aunque sea con aireadores en las ventanas o un extractor con temporizador en los baños.

Trabajos de aislamiento que hacemos habitualmente en Alicante y provincia:

  • Insuflado de cámara en viviendas de fachada de doble hoja.
  • Trasdosado con lana mineral en medianeras frías o ruidosas.
  • SATE en fachadas de comunidades, junto con la rehabilitación.
  • Aislamiento de azotea en viviendas de última planta.
  • Poliuretano proyectado bajo cubierta inclinada.
  • Tratamiento acústico entre local y viviendas superiores.

Si el muro tiene cámara de aire, sí: el insuflado se hace practicando perforaciones pequeñas que luego se sellan, se resuelve en una jornada, sin escombro, sin vaciar la vivienda y a un coste muy contenido. Lo primero es verificar con endoscopio que la cámara existe, qué anchura tiene y que está limpia. Si el muro es macizo o la cámara está rellena de escombro, hay que ir a trasdosado interior o a SATE.

Depende del sistema y del punto que se aísle, pero como criterio: en fachada, cuanto más, mejor, y por debajo de cuatro centímetros el efecto es discreto. En cubierta conviene ser más generoso, porque es donde más carga entra en verano. Nosotros te damos el espesor recomendado con su repercusión en coste, para que decidas viendo la diferencia real entre una opción y otra en lugar de a ciegas.

Depende del tipo de ruido. El ruido aéreo (voces, televisión, música) se reduce mucho con un trasdosado bien ejecutado con lana mineral y placa, separado del muro y sin contacto rígido. El ruido de impacto (pisadas, sillas que se arrastran, golpes) se transmite por la estructura y no se resuelve desde abajo: hay que actuar en el suelo de la vivienda superior con una lámina antiimpacto. Es importante saberlo antes de gastar dinero esperando un resultado que ese sistema no puede dar.

Un trasdosado interior ocupa entre seis y diez centímetros según el sistema y el aislante. En una habitación mediana eso supone perder poco más de un palmo en las paredes tratadas, que normalmente son solo las que dan al exterior o a la medianera problemática. Si esa pérdida es crítica, el insuflado en cámara o el aislamiento exterior son las alternativas que no restan espacio.

Contra las condensaciones, sí: al eliminar las superficies frías donde el vapor de agua condensa, desaparecen las manchas de moho típicas de rincones y detrás de los muebles. Contra la humedad por filtración o por capilaridad, no: ahí hay que resolver primero la entrada de agua. Aislar sobre un muro que filtra encierra el agua dentro y empeora el problema, así que siempre comprobamos el origen antes de tapar nada.

El insuflado de una vivienda se hace en una jornada. Un trasdosado interior de las paredes exteriores de un piso lleva entre tres y cinco días, más la pintura. El aislamiento de una azotea depende de la superficie, pero suele resolverse en una o dos semanas, y un SATE de fachada completa va ligado al plazo de la obra de rehabilitación y del andamio.