Una piscina se disfruta en verano y se juzga en invierno: cuando bajan las temperaturas y el vaso vacío empieza a mostrar fisuras, o cuando llega la factura del agua y no cuadra con lo que se ha usado. Lo que marca la diferencia entre una piscina que da alegrías y otra que da disgustos se decide antes de excavar, en el terreno, el vaso y la depuración.
En Grupo Construcciones Alicante construimos y rehabilitamos piscinas en Alicante y provincia: obra de hormigón gunitado, vaso de hormigón armado, revestimientos y toda la zona exterior que la rodea. Nos ocupamos también de lo que casi nadie enseña en las fotos: la sala de máquinas, el drenaje del terreno, la coronación y el pavimento perimetral, que es donde acaban los problemas de las piscinas mal construidas.
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En esta provincia, una piscina no es un capricho de temporada: se usa buena parte del año y es uno de los elementos que más peso tiene en el valor de una vivienda, especialmente en chalets y en propiedades destinadas al alquiler vacacional, donde marca la diferencia entre aparecer o no en las búsquedas de los portales.
Construida en obra, además, dura décadas y admite cualquier forma, profundidad y acabado, y se puede rehabilitar más adelante cambiando solo el revestimiento. Frente a las opciones prefabricadas, cuesta más al principio, pero es la que permite adaptarse a una parcela con desnivel, integrar escaleras y zonas de playa, y envejecer bien.
Construir una piscina lleva su orden, y saltárselo se paga en cuanto se llena de agua:
Estudiamos la parcela: terreno, desnivel, orientación al sol, accesos para maquinaria y por dónde llegan agua y electricidad. La ubicación decide cuántas horas de sol tendrá el agua y cuánto costará mantenerla templada.
Presupuesto cerrado con el tipo de vaso, la depuración, el revestimiento y toda la zona perimetral. Aquí es donde suelen aparecer los sustos: la piscina se presupuesta sola y la playa, la iluminación y la sala de máquinas van aparte.
Replanteo y excavación, con retirada de tierras y preparación del drenaje. En terrenos con nivel freático alto de la costa y la Vega Baja, el drenaje perimetral no es opcional.
Ferralla, gunitado o encofrado del vaso y ejecución de la instalación hidráulica, con las pruebas de estanqueidad antes de revestir nada.
Revestimiento, coronación y montaje de la depuradora, comprobando niveles, pendientes y el funcionamiento completo del circuito con la piscina llena.
Entregamos la piscina llena y en marcha, te explicamos el mantenimiento y la puesta en marcha de cada temporada, y dejamos por escrito la garantía de la obra.
Hormigón gunitado. El sistema más habitual en obra: se proyecta el hormigón sobre la ferralla, lo que permite cualquier forma y una gran resistencia. Es la opción para parcelas con desnivel, piscinas de formas libres o vasos con playa y escaleras integradas.
Tipo skimmer o desbordante. La skimmer es la clásica, con el nivel del agua por debajo de la coronación y los recogedores en el lateral: más económica y más sencilla de mantener. La desbordante lleva el agua al ras y la recoge en un canal perimetral hacia un depósito de compensación; es espectacular, pero cuesta bastante más y su instalación exige más precisión y más mantenimiento.
Revestimientos. El gresite es el acabado tradicional, resistente y reparable pieza a pieza. El porcelánico de gran formato da un aspecto más contemporáneo. La membrana armada de PVC es la solución más rápida para rehabilitar un vaso antiguo sin picarlo. Y el microcemento ofrece continuidad sin juntas, aunque exige una aplicación muy cuidada.
Tratamiento del agua. La cloración salina se ha impuesto porque el agua es más agradable para la piel y el mantenimiento diario es menor, aunque exige controlar la sal y revisar el electrodo. Con automatismos de pH y bomba de velocidad variable, el consumo eléctrico baja de forma notable.
Lo que más problemas da en las piscinas de esta zona no es el vaso, es el entorno. Un pavimento perimetral sin la pendiente correcta devuelve el agua hacia la vivienda; una coronación mal sellada deja entrar agua entre el vaso y el terreno; y un drenaje inexistente en zonas con nivel freático alto puede llegar a levantar un vaso vacío por subpresión. Por eso vaciar una piscina en invierno sin saber cómo está el terreno es siempre mala idea.
El segundo punto es la sala de máquinas. Muchas piscinas se construyen con un espacio mínimo, mal ventilado y sin desagüe, y luego cualquier reparación es una odisea. Dejar sitio suficiente, con acceso cómodo y desagüe, cuesta poco en obra y ahorra mucho después.
Y en el mantenimiento, la clave está en la filtración: bomba dimensionada para el volumen real del vaso, horas de filtrado ajustadas a la temporada y limpieza periódica del filtro. Una piscina bien equilibrada gasta menos producto químico, menos agua y menos luz, y el agua se mantiene transparente sin sobresaltos en agosto.
Trabajos de piscina que hacemos habitualmente en Alicante y provincia:
Sí. Una piscina de obra requiere licencia municipal y, según el municipio y el tamaño, proyecto técnico y dirección facultativa. Además hay que respetar las distancias a linderos y las condiciones del planeamiento de la zona, y en algunos casos justificar el vallado de protección. Lo tramitamos nosotros con el técnico correspondiente antes de mover una máquina, porque construir sin licencia puede acabar en orden de demolición.
Entre ocho y doce semanas para una piscina de obra de tamaño estándar, contando excavación, ferralla, gunitado, tiempos de fraguado, instalación hidráulica, revestimiento y zona perimetral. Los tiempos de curado del hormigón y del revestimiento no se pueden acelerar. La tramitación de la licencia va antes y depende del ayuntamiento, así que conviene empezar el papeleo en invierno para bañarse en verano.
Casi siempre, y suele salir mucho más a cuenta que hacerla nueva. Se pica el revestimiento deteriorado, se comprueba el estado del vaso, se repara e impermeabiliza y se coloca acabado nuevo, aprovechando para renovar la depuración, la iluminación y las boquillas. Si el vaso tiene fisuras estructurales o movimientos, primero se estudia el porqué; revestir sobre un vaso que se mueve solo aplaza el problema.
Controlar el pH y el desinfectante, limpiar skimmers y cestillo de la bomba, lavar el filtro periódicamente y ajustar las horas de filtración a la temperatura del agua: más en verano, menos en invierno. Con cloración salina y automatismo de pH, el trabajo diario se reduce mucho. Al empezar la temporada conviene una puesta en marcha completa, revisando bomba, focos y estanqueidad.
En esta provincia, una bomba de calor alarga la temporada de baño desde primavera hasta bien entrado el otoño, y con cubierta o manta térmica el consumo es razonable porque evita la pérdida de calor nocturna. Sin cubierta, el agua se enfría cada noche y la máquina trabaja el doble. Si el objetivo es alquiler vacacional, la piscina climatizada amplía la temporada de reservas de forma clara.
Sí. Primero se determina si la pérdida es por evaporación, por el vaso o por la instalación hidráulica, comparando el descenso del nivel con la piscina en marcha y parada. Luego se localiza el punto exacto, que suele estar en las juntas de los focos, en las boquillas de impulsión o en el circuito enterrado. Se repara y se comprueba con prueba de estanqueidad antes de dar por cerrado el trabajo.