Reformar un piso tiene sus propias reglas. Los metros están contados, la distribución viene heredada de cuando se construyó el edificio, y buena parte de lo que hay detrás de los tabiques (bajantes, columnas de agua, patinillos) no es tuyo: es de la comunidad. Trabajar bien en ese marco es lo que distingue una reforma que sale redonda de otra que se complica en la primera semana.
En Grupo Construcciones Alicante llevamos más de veinte años reformando pisos en la ciudad y la provincia. Estudiamos qué se puede mover y qué no, actualizamos las instalaciones a lo que hoy pide una vivienda y buscamos ganar luz y metros útiles allí donde el plano original los desaprovecha. Nos ocupamos también de lo que no se ve pero da problemas: los permisos, el aviso a la comunidad, el contenedor, los horarios de obra y la convivencia con los vecinos mientras dura el trabajo.
Te llamamos y vamos a verla. Respuesta el mismo día laborable.
🔒 Sin compromiso. No compartimos tus datos con nadie.
Puedes elegir cada acabado o dejar que te asesoremos según tu estilo y tu presupuesto.
Ventajas de reformar tu piso:
Hay además una ventaja que solo se aprecia con el tiempo: reformar de golpe sale más barato que ir arreglando por partes. Cuando se pica un baño ya se aprovecha para renovar la fontanería de toda la vivienda; cuando se abren rozas para la electricidad, se pasan también los tubos del aire y los datos. Hacerlo por separado significa volver a picar, volver a pintar y pagar dos veces la misma obra.
En Grupo Construcciones Alicante utilizamos un enfoque práctico basado en:
Analizamos la estructura de la vivienda para saber qué paredes pueden moverse, dónde puede ganar luz natural y cómo mejorar el uso de los espacios.
Presentamos alternativas para reorganizar estancias y mejorar la circulación interior sin afectar a la estabilidad del edificio.
Rediseñamos electricidad, fontanería y climatización para que la vivienda gane seguridad, eficiencia y durabilidad.
No es lo mismo una vivienda para uso diario que un piso de alquiler o un apartamento turístico: en el primero prima el confort, y en los otros la resistencia y la facilidad de reposición. Te ayudamos a elegir materiales robustos o de alta estética según el caso, y a no gastar de más donde no se va a notar.
Verificamos por fases: replanteo antes de tabicar, instalaciones probadas y en carga antes de cerrar techos, planeidad de alicatados y solados, y remates finales. Lo que se tapa sin revisar siempre acaba abriéndose meses después.
Te devolvemos el piso limpio y listo para entrar: mobiliario montado, mecanismos probados y un repaso contigo estancia por estancia, con la documentación de las instalaciones nuevas y la garantía por escrito.
Una reforma de piso implica intervenir en la vivienda de manera global. Esto incluye no solo renovar acabados, sino actualizar la estructura interior del hogar, mejorar la eficiencia energética y adaptar la distribución para aprovechar al máximo los metros. Este tipo de reforma es ideal cuando la vivienda es antigua, está desactualizada o simplemente no se adapta a tu estilo de vida.
En los pisos que se construyeron en Alicante entre los años sesenta y ochenta, que son muchísimos, la reforma casi siempre pasa por los mismos puntos: instalación eléctrica sin toma de tierra y con secciones insuficientes para los electrodomésticos de hoy, fontanería de hierro o plomo, ventanas sin rotura de puente térmico, y una distribución con pasillos largos y cocinas cerradas que se comen metros útiles. Ahí es donde una reforma bien planteada transforma de verdad la vivienda, y no solo la maquilla.
El alcance lo marcas tú. Se puede hacer una reforma integral de toda la vivienda o intervenir por zonas, empezando por lo que más molesta en el día a día. Lo que sí conviene es decidir el alcance antes de empezar y no ir ampliándolo sobre la marcha, porque es la vía más rápida para que se descuadren el plazo y el presupuesto.
Realizamos reformas de pisos de distintas tipologías:
Cada tipología pide decisiones distintas. En un piso para alquiler turístico interesa el porcelánico de alta resistencia, la pintura lavable y los muebles reponibles; en la vivienda habitual compensa gastar en aislamiento, carpintería y una buena cocina, porque se disfrutan a diario. En un piso destinado a la venta, la reforma tiene que ser sobria y luminosa: los acabados muy personales reducen el número de compradores interesados en lugar de aumentarlo.
Reformas de pisos que hacemos habitualmente en Alicante:
Depende del alcance. Las reformas que no tocan estructura, fachada ni el uso de la vivienda suelen tramitarse como obra menor o declaración responsable en el ayuntamiento; si se afecta a elementos estructurales, se modifica la fachada o se cambia el uso, hablamos de obra mayor y hace falta proyecto técnico. Además, en un edificio en comunidad hay que avisar al presidente o al administrador, respetar los horarios de obra que marque la ordenanza municipal y los estatutos, y pedir permiso si se va a ocupar la vía pública con un contenedor. Nosotros te decimos qué necesita tu caso y nos encargamos de la tramitación.
En una reforma integral no es recomendable: hay retirada de escombros, polvo constante, instalaciones abiertas y días sin agua o sin luz. En reformas por zonas sí se puede, sectorizando la obra con protecciones y dejando siempre un baño en funcionamiento; se alarga algo el plazo, pero te ahorras el alquiler temporal. Lo valoramos contigo en la visita y te decimos con sinceridad qué compensa en tu caso.
Una reforma integral de un piso de tamaño medio suele llevar entre dos y cuatro meses, según los metros, si hay cambios de distribución y los plazos de entrega de cocina, carpintería y sanitarios, que hoy son los que más condicionan el calendario. Una reforma de baño aislada se resuelve en dos o tres semanas, y la de una cocina, en tres o cuatro. Fijamos el calendario por escrito antes de empezar y te avisamos en cuanto algo lo altera.
Sí, y muchas veces es lo más sensato. Podemos modernizar acabados e instalaciones sin mover tabiques, lo que reduce el plazo, el coste y los escombros. Si quieres abrir espacios, comprobamos primero qué tabiques son de carga y cuáles no: en los edificios con muros de carga de esta zona no todo se puede tirar, y cuando hace falta abrir un hueco en un muro estructural se resuelve con un dintel calculado, nunca a ojo.
Cerámica porcelánica en suelos y paredes húmedas, encimeras compactas o porcelánicas, pintura plástica lavable, carpintería con cantos resistentes a golpes y grifería de latón con cartucho cerámico. Son materiales que aguantan el trasiego y que, si algún día se dañan, se reponen sin tener que rehacer media vivienda. Seleccionamos siempre según tu estilo y tu presupuesto, y te enseñamos muestras antes de comprar nada.
Sí, es uno de los casos más habituales, y el mejor momento para hacerlo: la vivienda está vacía, se trabaja más rápido y se entra a vivir con todo nuevo. Si aún estás decidiendo la compra, podemos acompañarte a verla antes de firmar y darte una idea del alcance y del coste de la reforma, para que la negocies con datos y no te lleves sorpresas.
Los tres de siempre: instalación eléctrica sin toma de tierra que obliga a renovarla entera y a emitir el certificado de instalación correspondiente; bajantes comunitarios en mal estado, que hay que coordinar con la comunidad porque no son elementos privativos; y humedades ocultas tras alicatados, sobre todo en baños con la fontanería original. En viviendas anteriores a 2002 puede aparecer además fibrocemento con amianto en bajantes o depósitos: su retirada solo puede hacerla una empresa inscrita en el RERA, con plan de trabajo aprobado, y así se lo indicamos al cliente en cuanto se detecta. Todo esto lo advertimos en la visita, antes de firmar nada.